¿Qué ofrece la Jata FR326E?
La Jata FR326E es una freidora de aceite tradicional de gama baja-media, diseñada para quienes buscan un aparato compacto que ocupe poco espacio y sirva para frituras ocasionales. Su capacidad de aceite es de 1,3 litros, suficiente para preparar una ración de patatas fritas, unas croquetas o aros de cebolla para una o dos personas. No es una freidora para familias numerosas ni para uso intensivo.
A 40,90 € con la oferta actual, compite directamente con otras freidoras compactas de marcas como Cecotec o Ariete. El punto diferencial de Jata es su cuerpo metálico inoxidable que no retiene huellas dactilares, y la garantía de 3 años, superior al estándar de 2 años del sector.
Diseño y construcción
El cuerpo de la FR326E es de metal con acabado inox gris, lo que le da una sensación de solidez superior a las freidoras de plástico de su rango de precio. Las medidas reales son 32 x 18,5 x 23 cm con un peso de 2,73 kg, lo que la hace manejable y fácil de guardar. Las asas laterales integradas en el cuerpo permiten moverla con seguridad incluso cuando el aceite está caliente.
La tapa es de cristal con asa, lo que permite ver el estado de la fritura sin necesidad de abrirla y sin quemarse. Es un detalle que se valora especialmente en freidoras pequeñas donde el nivel de aceite es justo.
El recogecable en la base mantiene el cable ordenado, algo práctico en cocinas con poco espacio de encimera.
Cuba cerámica sin PFOA ni PTFE
La cuba antiadherente está recubierta con cerámica ecológica libre de PFOA y PTFE, los dos compuestos que generan más preocupación en recubrimientos antiadherentes convencionales. Este tipo de acabado facilita la limpieza y evita que los restos de fritura se adhieran al fondo, aunque conviene no usar utensilios metálicos ni fregar con estropajos abrasivos para preservar el recubrimiento.
La capacidad de la cuba es de 1,5 litros, aunque la capacidad de aceite recomendada es 1,3 litros. La diferencia deja margen para que el aceite no rebose al introducir los alimentos.
Sistema de calentamiento y control de temperatura
La resistencia está inyectada en el interior de la freidora y no es visible desde el exterior. Esto tiene dos ventajas concretas: la limpieza es mucho más sencilla porque no hay espiral expuesta donde se acumulen residuos de fritura, y el calentamiento del aceite es más uniforme.
El termostato regulable permite ajustar la temperatura según el alimento. No tiene marcas de temperatura exactas en grados, sino posiciones que van de mínimo a máximo. El indicador luminoso se apaga cuando el aceite ha alcanzado la temperatura seleccionada, señal para introducir los alimentos. Con 1000 W, el tiempo de precalentamiento es algo mayor que en modelos de mayor potencia, lo que hay que tener en cuenta si se fríe con frecuencia.
Uso en el día a día
La FR326E funciona bien para el uso que promete: frituras caseras ocasionales de raciones individuales o para dos personas. El cestillo con asa facilita introducirlo y sacarlo sin salpicaduras. La tapa de cristal retiene parte del vapor y reduce algo los olores, aunque no los elimina.
La limpieza es su punto fuerte: la cuba cerámica y la resistencia oculta simplifican mucho el proceso. La cuba es extraíble, se puede limpiar con agua y jabón sin dificultad, y el exterior metálico se limpia con un paño húmedo sin dejar marcas.
Un aspecto a tener en cuenta: con 1,3 litros de aceite, si se introducen demasiados alimentos de golpe la temperatura baja de forma notable y el resultado es una fritura menos crujiente. Es recomendable freír en tandas pequeñas para mantener la temperatura constante.
¿Para quién es esta freidora?
- Personas que viven solas o en pareja y fríen de forma ocasional.
- Quienes buscan una freidora compacta que ocupe poco espacio en la encimera o en el armario.
- Usuarios que valoran un cuerpo metálico resistente frente al plástico y una garantía de 3 años.
- Quienes prefieren una cuba cerámica sin PFOA ni PTFE por motivos de salud.
¿Para quién NO es?
- Familias de 3 o más personas: la capacidad de 1,3 litros obliga a freír en muchas tandas.
- Usuarios que fríen con frecuencia y necesitan mayor potencia para mantener la temperatura del aceite.
- Quienes buscan funciones digitales, temporizador o pantalla: esta freidora es completamente analógica.



