¿Qué ofrece la FOHERE 159B?
La yogurtera FOHERE 159B no se limita a hacer yogur: su rango de temperatura ajustable entre 20 y 55 °C y su temporizador de hasta 48 horas la convierten en un aparato capaz de preparar yogur griego, kéfir, natto, queso fresco y otros fermentados que requieren condiciones distintas a las de un yogur estándar. A 43 euros, es la propuesta más versátil de su categoría en este análisis.
Con 774 valoraciones en Amazon y una puntuación de 4,4 sobre 5, la FOHERE 159B ha ganado tracción entre usuarios que buscan mayor control sobre el proceso de fermentación sin invertir en aparatos profesionales.
Diseño y construcción
El cuerpo de la 159B está fabricado en acero inoxidable, resistente a los arañazos y fácil de limpiar. La tapa es transparente, lo que permite observar el estado de los tarros durante la fermentación. El conjunto pesa 2,54 kg, algo más pesado que modelos básicos, en parte por los ocho tarros de vidrio incluidos.
Los tarros de vidrio de 180 ml no contienen BPA y están diseñados con tapas herméticas individuales, ideales para guardar cada yogur directamente en la nevera y también para llevarlos al trabajo o de picnic. Son aptos para lavavajillas, igual que las tapas.
Las dimensiones del aparato son 37 x 18 x 14 cm, un formato horizontal que ocupa algo más de espacio en la encimera que las yogurteras más compactas, pero que acomoda cómodamente los ocho tarros dispuestos en fila.
Temperatura ajustable de 20 a 55 °C: mucho más que yogur
La principal ventaja de la FOHERE 159B sobre los modelos básicos es el control de temperatura. La mayoría de yogurteras trabajan a temperatura fija de 40-45 °C, suficiente para el yogur estándar. La 159B permite ajustar entre 20 y 55 °C, lo que abre la puerta a otras preparaciones:
- Yogur griego: fermentación a 42-44 °C, luego colado del suero
- Kéfir: fermentación a temperatura más baja, alrededor de 20-25 °C
- Natto: fermentación a 40-45 °C durante 24-36 horas
- Queso fresco: coagulación a temperaturas intermedias con el cultivo adecuado
Esta flexibilidad convierte el aparato en una herramienta para quienes disfrutan experimentando con fermentados en casa, no solo para el uso doméstico básico.
Temporizador de 48 horas y apagado automático
El temporizador configurable hasta 48 horas es imprescindible para preparaciones como el natto o el kéfir de grano, que requieren fermentaciones largas y controladas. Para el yogur estándar, 8-10 horas son suficientes, pero la posibilidad de extender el tiempo sin vigilancia es una ventaja real.
La pantalla LCD de un solo toque muestra el tiempo restante y la temperatura seleccionada de forma clara. Al finalizar el programa, la yogurtera se apaga automáticamente y emite un pitido de aviso. No es necesario estar pendiente del proceso.
La potencia de 30 W —el doble que los modelos de 15 W— permite alcanzar la temperatura de fermentación con mayor rapidez y mantenerla con mayor precisión en rangos altos como los 50-55 °C necesarios para ciertas preparaciones.
Uso en el día a día
El proceso para yogur estándar es idéntico al de cualquier otra yogurtera: se calienta la leche, se mezcla con el fermento, se reparte en los ocho tarros y se configura temperatura y tiempo en la pantalla. Para preparaciones más complejas, basta con ajustar los parámetros según las instrucciones del fermento que se use.
Los ocho tarros de 180 ml producen un total de 1,44 litros de yogur por ciclo, suficiente para cubrir la semana de una familia pequeña. Las tapas herméticas facilitan el almacenaje en la nevera directamente desde la yogurtera sin pasos intermedios.
Hacer yogur casero con la FOHERE 159B cuesta menos de un euro por ciclo completo de ocho tarros. Los yogures resultantes están libres de conservantes, espesantes y aditivos, con la posibilidad de personalizar el sabor añadiendo fruta, mermelada o miel antes de consumir.
¿Para quién es esta yogurtera?
- Usuarios que quieren hacer yogur, kéfir, natto u otros fermentados con un solo aparato
- Quienes buscan control preciso de temperatura para experimentar con distintos cultivos
- Familias que necesitan mayor capacidad: 8 tarros frente a los 7 habituales
- Personas que valoran el apagado automático y el temporizador largo para fermentaciones sin vigilancia
¿Para quién NO es?
- Usuarios que solo quieren hacer yogur básico y no necesitan temperatura ajustable
- Quienes buscan el modelo más económico de la categoría
- Cocinas con poco espacio: sus dimensiones son más generosas que la media



